Introducción

La noción de desarrollo sostenible es ahora clásica en el sentido de que ha sido definida desde hace mucho tiempo y que, debido a su riqueza conceptual y su aspecto prospectivo, no ha perdido nada de su relevancia.

El concepto fue definido formalmente en el informe de la Comisión Mundial sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo de las Naciones Unidas, el Informe Brundtland, donde el término apareció por primera vez en 1987.

"El desarrollo sostenible es un desarrollo que satisface las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades.

La idea no es tan nueva como se podría pensar al principio. Una controversia semántica sobre si hablar o no de desarrollo sostenible ha existido desde la segunda traducción al francés, en la que el editor canadiense tradujo sostenible con la palabra francesa sustainable1.
Los defensores del término "sostenible" en lugar de "sostenible" insisten en la noción de sostenibilidad definida como la coherencia entre las necesidades a largo plazo de la Tierra y los recursos globales, más que en la idea de buscar el límite hasta el cual la Tierra será capaz de alimentar a la humanidad. Sin embargo, la traducción del término por sostenible, en lugar de sostenible, también puede explicarse por los antiguos rastros de la palabra en francés. De hecho, encontramos la palabra apoyo utilizada desde una perspectiva ambiental desde 1346, en la ordenanza de Brunoy, tomada por Philippe VI de Valois, sobre la administración forestal, recomendando "apoyarlos en buenas condiciones". Así, en el sector forestal, la noción de bosque cultivado sujeto a un requisito de sostenibilidad, una renovación perpetua del recurso, capaz de abastecer a una flota naval, existe en Francia desde hace más de seis siglos.

Los economistas ya habían sentado las bases en la década de 1960. Es el caso, por ejemplo, del filósofo, historiador y economista francés François Perroux, que en un capítulo de su libro L'économie du XXe siècle, publicado en 1961, titulado "La notion de développement" explica lo siguiente:

"Al economista, cuando se le pregunta: "¿Qué es el desarrollo? "debe, en mi opinión, responder: el desarrollo es la combinación de los cambios mentales y sociales de una población que le permite crecer, de manera acumulativa y sostenible, su verdadero producto global. »

También es cuestionable que la sostenibilidad no forme parte de la noción misma de desarrollo y que el término desarrollo deba ser autosuficiente. La adición del adjetivo "sostenible" es más un problema de comunicación que una cuestión teórica. Por lo tanto, no es apropiado centrarse en ellos.

Así que estamos a largo plazo. El uso de la idea de "necesidades" sugiere que el desarrollo sostenible debe satisfacer las necesidades materiales y culturales básicas de toda la población, lo que es incompatible con la extensión de la precariedad y la exageración hasta el extremo de las desigualdades, y que el desarrollo no es estrictamente material y es sobre todo global.

En 1992, la Cumbre de la Tierra de Río, celebrada bajo los auspicios de las Naciones Unidas, formalizó la noción de desarrollo sostenible y la de los tres pilares (económico/ecológico/social): desarrollo económicamente eficiente, socialmente equitativo y ambientalmente sostenible.

La Unesco, por su parte, ha establecido un vínculo indiscutible entre el plurilingüismo y el desarrollo sostenible en tres documentos fundamentales.

El artículo 1 de la Declaración Universal de la UNESCO sobre la Diversidad Cultural de 2001 establece lo siguiente :

« La culture prend des formes diverses à travers le temps et l'espace. Cette diversité s'incarne dans l'originalité et la pluralité des identités qui caractérisent les groupes et les sociétés composant l'humanité. Source d’échanges, d'innovation et de créativité, la diversité culturelle est, pour le genre humain, aussi nécessaire que l'est la biodiversité dans l'ordre du vivant. En ce sens, elle constitue le patrimoine commun de l'humanité et elle doit être reconnue et affirmée au bénéfice des générations présentes et des générations futures. »

Los temas seleccionados en 2018 para el Día Internacional de la Lengua Materna, que se celebra el 21 de febrero de cada año, así como la celebración de 2019 como Año Internacional de las Lenguas Indígenas, han integrado plenamente el desarrollo sostenible. Poco mencionada en los numerosos acontecimientos relacionados con el desarrollo sostenible, la dimensión lingüística es realmente una dimensión oculta.

El objetivo de esta conferencia es, por tanto, más allá de estas prestigiosas profesiones de fe, poner de relieve en todos los aspectos del desarrollo sostenible el factor lingüístico que se desconoce en gran medida.

En este llamado a presentar trabajos se esbozan las principales vías de investigación que se invertirán. Pero es posible ir directamente a la lista de temas posibles en la página 6.

 

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